Cada 21 de septiembre, el Día Mundial del Alzheimer nos recuerda que detrás de cada diagnóstico hay una persona, una familia y una vida que cambia. También es una fecha para hablar de investigación, diagnóstico precoz y de los avances que están modificando poco a poco la forma de abordar esta enfermedad.
En este contexto, tratamientos como Lecanemab y Donanemab representan una de las novedades más relevantes de los últimos años. Ambos actúan sobre la acumulación de beta-amiloide en el cerebro y están dirigidos a pacientes seleccionados en fases iniciales de la enfermedad.
Es importante decirlo con claridad: Lecanemab y Donanemab no curan el Alzheimer. Su objetivo es ralentizar su progresión en determinados pacientes y siempre dentro de una valoración especializada.
Detectar antes para poder actuar antes
El Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa progresiva. Los primeros síntomas pueden aparecer como pérdidas de memoria reciente, dificultad para encontrar palabras, desorientación o problemas para realizar tareas que antes resultaban habituales.
Ante estos cambios, consultar pronto puede ser determinante. El diagnóstico en fases iniciales permite estudiar con mayor precisión qué está ocurriendo y valorar qué opciones terapéuticas pueden ser adecuadas para cada paciente.
La llegada de nuevas terapias como Lecanemab y Donanemab hace que este diagnóstico precoz cobre todavía más importancia.
Lecanemab y Donanemab: qué aportan
Ambos son anticuerpos monoclonales antiamiloide que actúan sobre uno de los procesos biológicos relacionados con la enfermedad de Alzheimer.
No están indicados para todos los pacientes ni en todas las fases. Su uso requiere confirmar el diagnóstico, estudiar biomarcadores y realizar una valoración individualizada que permita conocer los posibles beneficios y riesgos del tratamiento.
En CNA, Lecanemab y Donanemab ya forman parte de las opciones terapéuticas disponibles para pacientes seleccionados con Alzheimer en fases iniciales.
No son una cura, pero sí un cambio importante
Durante muchos años, el tratamiento del Alzheimer se ha centrado principalmente en aliviar síntomas y acompañar la evolución de la enfermedad.
La aparición de terapias dirigidas a mecanismos biológicos concretos supone un cambio importante en ese enfoque. No revierten la enfermedad ni recuperan las capacidades ya perdidas, pero pueden ayudar a ralentizar su evolución en determinados casos.
Una jornada para concienciar, acompañar y avanzar
El Día Mundial del Alzheimer no solo invita a hablar de tratamientos. También es una oportunidad para dar visibilidad a la enfermedad, acompañar a quienes conviven con ella y recordar la importancia de consultar ante los primeros signos.
Desde el Centro de Neurología Avanzada seguimos trabajando para incorporar los avances diagnósticos y terapéuticos desde un enfoque individualizado, riguroso y centrado en cada paciente y su familia.
Porque avanzar frente al Alzheimer también significa diagnosticar antes, informar mejor y ofrecer nuevas opciones cuando realmente pueden aportar beneficio.