El Centro de Neurología Avanzada (CNA) incorpora Lecanemab a sus opciones terapéuticas para pacientes seleccionados con enfermedad de Alzheimer en fases iniciales, reforzando su apuesta por los tratamientos modificadores de la enfermedad y el diagnóstico neurológico de precisión.
Lecanemab es un anticuerpo monoclonal antiamiloide dirigido a reducir la acumulación de beta-amiloide en el cerebro, una proteína relacionada con la enfermedad de Alzheimer. Es importante destacar que Lecanemab no cura el Alzheimer, sino que su objetivo es ralentizar la progresión de la enfermedad en pacientes concretos y tras una evaluación clínica especializada.
Un avance en el tratamiento del Alzheimer temprano
Los resultados del ensayo clínico Clarity AD, en el que participaron 1.795 pacientes con Alzheimer en fase precoz, mostraron que Lecanemab redujo la tasa de deterioro cognitivo en un 27% frente a placebo tras 18 meses de tratamiento.
Estos datos sitúan a Lecanemab como una de las nuevas terapias antiamiloide que están transformando el abordaje del Alzheimer en etapas tempranas, especialmente en personas con deterioro cognitivo leve o enfermedad de Alzheimer leve y confirmación biológica de patología amiloide.
Un tratamiento que ralentiza, pero no cura
Aunque Lecanemab representa un avance relevante en el tratamiento del Alzheimer temprano, no debe entenderse como una cura. Su finalidad es modificar el curso de la enfermedad en determinados pacientes, ayudando a ralentizar el deterioro cognitivo, pero sin revertir completamente el daño ya producido ni eliminar la enfermedad.
Por este motivo, la selección adecuada del paciente, el diagnóstico preciso y el seguimiento especializado son fundamentales para valorar si esta terapia puede aportar beneficio en cada caso.
¿Quién puede beneficiarse de Lecanemab?
Lecanemab no está indicado para todos los pacientes con Alzheimer. Su uso requiere una valoración individualizada por parte de un especialista, con el objetivo de confirmar que el paciente cumple los criterios clínicos y biológicos necesarios.
En CNA, el proceso de valoración incluye diagnóstico neurológico especializado, estudio de biomarcadores, pruebas de neuroimagen y seguimiento clínico y radiológico para evaluar tanto la seguridad como la evolución del paciente.
Diagnóstico avanzado antes del tratamiento
Antes de iniciar una terapia antiamiloide como Lecanemab, es fundamental confirmar el diagnóstico y conocer la fase de la enfermedad.
Para ello, pueden ser necesarias pruebas como biomarcadores en sangre, estudio de líquido cefalorraquídeo, PET amiloide, evaluación neuropsicológica y resonancia magnética. Estas pruebas permiten valorar la presencia de patología amiloide, el perfil cognitivo del paciente y posibles factores de riesgo antes de iniciar el tratamiento.
CNA amplía sus terapias avanzadas para el Alzheimer
La llegada de Lecanemab se suma a la incorporación de Donanemab, otro tratamiento antiamiloide que CNA ha comenzado a administrar este año en pacientes seleccionados con Alzheimer en fases iniciales.
Aunque se trata de terapias diferentes, ambas forman parte de una nueva etapa en el abordaje del Alzheimer, centrada en actuar sobre mecanismos biológicos de la enfermedad y no solo en el control de los síntomas. En cualquier caso, es fundamental recordar que ni Lecanemab ni Donanemab curan el Alzheimer: ambos tratamientos buscan ralentizar su progresión en pacientes seleccionados.
Un abordaje integral y personalizado
En CNA, el tratamiento del Alzheimer se plantea desde una visión integral, combinando diagnóstico de precisión, valoración de nuevas terapias, estimulación cognitiva, neuromodulación, control de factores de riesgo vascular y seguimiento especializado.
La disponibilidad de Lecanemab representa un nuevo paso en el compromiso de CNA con la innovación terapéutica y con la mejora de la calidad de vida de los pacientes con Alzheimer y sus familias, siempre desde una comunicación clara y realista sobre los objetivos del tratamiento.