Cada 26 de marzo se celebra el Día Púrpura de la Epilepsia, una fecha destinada a concienciar sobre esta enfermedad neurológica y a visibilizar la realidad de las personas que conviven con ella. En este contexto, es fundamental recordar que, aunque muchos pacientes logran controlar sus crisis con tratamiento farmacológico, no todos responden a la medicación.
De hecho, aproximadamente un tercio de las epilepsias son farmacorresistentes. En estos casos, la evaluación de una posible solución quirúrgica se convierte en una opción clave.
La persistencia de las crisis no solo afecta al día a día del paciente, sino que puede provocar daño cerebral progresivo, deterioro cognitivo, comorbilidad neuropsiquiátrica, como ansiedad o depresión, así como un importante impacto social, laboral y en la calidad de vida.
En este escenario, la cirugía de la epilepsia ofrece una alternativa eficaz para muchos pacientes. La unidad neuroquirúrgica del Centro de Neurología Avanzada (CNA) es un referente nacional e internacional en este tipo de intervenciones, con más de 20 años de experiencia. Su trayectoria abarca desde los procedimientos más habituales, como las lobectomías temporales, hasta técnicas de alta complejidad, como las hemisferectomías funcionales.
En el marco del Día Púrpura, desde CNA se quiere poner el foco en la importancia de valorar todas las opciones terapéuticas disponibles. Cuando las crisis no se controlan con medicación, es fundamental acudir a unidades especializadas que permitan optimizar el tratamiento, estudiar el origen de la epilepsia y ofrecer alternativas personalizadas.
Porque vivir sin crisis, o reducirlas significativamente, no solo es posible en muchos casos, sino que puede suponer un cambio radical en la vida del paciente.