«Cada vez se vive más, somos más longevos y el Alzheimer va ganando terreno»

Más de 800.000 de enfermos de Alzheimer existen en España según las cifras oficiales, aunque los expertos aseguran que superarían ya el millón, ya que entre el 30 y el 40% de los casos están aún sin diagnosticar. De ellos, más de 113.000 son en Andalucía, y solamente el Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla tiene en nuestros días más de 4.000 pacientes de esta enfermedad. El Alzheimer es la causa más frecuente de demencia y también de dependencia y según las estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), los casos podrían triplicarse en el año 2050.

«Ralentizar la evolución»
Para el doctor Juan Jesús Rodríguez Uranga, director del Centro de Neurología Avanzada del Hospital Viamed Santa Ángela de la Cruz, «los tratamientos disponibles en la actualidad nos permiten ralentizar la evolución de la enfermedad y controlar la conducta y el ánimo, aunque la enfermedad sigue progresando. Estamos a la espera de un nuevo grupo de fármacos llamados anticuerpos monoclonales que están en fases avanzadas de investigación, y han demostrado en estudios preliminares reducir el acúmulo del material proteico anormal B amiloide que hace que se deterioren las funciones cerebrales», dice. «Hasta el momento no existe una cura para sanar el Alzheimer, sin embargo, hay pequeñas rutinas y actividades que pueden ayudar al retraso y/o prevención de la afección. Según artículos publicados los hábitos de vida saludables pueden reducir el 40% de los casos con Alzheimer o retrasar la llegada de la enfermedad», añade.

Principal causa de demencia
El doctor Enrique Montes, de Quirónsalud Sagrado Corazón, recuerda que «La enfermedad de Alzheimer es la principal causa de demencia y se ha publicado que cada año se diagnostican unos 10 millones de nuevos pacientes en todo el mundo. En Europa occidental se estima una prevalencia de en torno al 6% de los mayores de 60 años. Teniendo en cuenta que España es uno de los países del mundo con mayor longevidad, no es de extrañar que haya aumentado significativamente el número de casos diagnosticados en los últimos años«, dice. El doctor añade que «se ha contemplado la enfermedad de Alzheimer desde muy diferentes perspectivas, una de ellas, quizás la más comentada, es la del coste económico. Aparte de lo que suponen las crudas cifras, la enfermedad de Alzheimer conlleva una carga muy importante para los cuidadores, normalmente mujeres, tanto desde el punto de vista emocional como económico y laboral (desde la pérdida de jornadas laborales para acompañar a su familiar al médico hasta casos en los que se ven obligados a renunciar a un puesto de trabajo). La gran mayoría de los enfermos de Alzheimer son atendidos en el domicilio y por sus familiares directos», dice.

«No existe un tratamiento curativo de la enfermedad. En este momento los tratamientos farmacológicos son sintomáticos y están orientados a mantener la función cognitiva y tratar los síntomas conductuales. Estos tratamientos han supuesto un gran avance respecto a las medicaciones de las que disponíamos hace unos pocos años, pero todavía estamos muy lejos de disponer de armas efectivas para erradicar la enfermedad.

Apoyo a las familias
Para Nuria Serrano, trabajadora social de la Asociación Alzheimer Santa Elena de Sevilla, «principalmente urge el apoyo que necesita la familias. No es tanto la atención que necesita el enfermo, que también, sino la necesidad de apoyo a la familia que en la mayoría de los casos no saben como actuar ante la enfermedad. Muchos de los familiares son personas cuidadoras, y realizando talleres o cursos de formación se les podría orientar para poder atender mejor a estos enfermos». Para Serrano: «Los enfermos de alzheimer con estadio leve no tienen opciones en centros concertados y solamente privados, si se pudiera desde el pricipio tener acceso a centros concertados probablemente seria mejor para que la enfermedad no avance», subraya.

«Nos sentimos muy solos»
Según el presidente de la Asociación Sevillana de Lucha Contra el Alzheimer (Asla), Antonio Monroy, «Cada vez se vive más, somos más longevos y esta enfermedad va ganando terreno. No solo por la edad hay Alzheimer. Estamos viendo que está bajando mucho la edad en la que aparecen los primeros síntomas. ‘Es que parece que está despistada…’ no es lo mismo que ocurra una vez a que ocurra habitualmente en la vida cotidiana, cuando se olvida constantemente y se convierte en signo de alarma. Nos asustamos mucho, pero no todo es alzheimer», dice.

Para el presidente de Asla, «habría que hacer un tac para ver el alzheimer que se padece, pues no hay un patrón. Habría que hacer que los diagnósticos se pudieran hacer antes, en las primeras fases y de una manera más ágil, porque las citas para un neurólogo hoy pueden esperar seis meses o un año. Como asociación nos sentimos muy solos y nos cuesta mucho conseguir cualquier tipo de ayuda o subvención: una administrativa, dos auxiliares, una psicóloga y una trabajadora social… al final nos cuesta el dinero. Necesitaríamos poder ampliar la ayuda a domicilio. El viernes de 5 a 7 ofrecemos una charla a cargo del profesor de Geriatría de la Universidad de Sevilla, Antonio Moreno, en la residencia Domus (Calle Baltasar Gracián, 2), a la que se puede acercar cualquier persona interesa en nuestra asociación».

«Inabordable» para las familias
Para Beatriz González, directora técnica en CITEA, Centro para la Investigación y el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer y otras demencias de Sevilla-Los Remedios: «La enfermedad de Alzheimer así como el resto de demencias son una problema actual y mundial debido a la extensión de su prevalencia. El inconveniente principal es que desde el punto de vista médico y de la investigación es incurable a fecha de hoy, y en segunda instancia el problema es que cuando la demencia es avanzada se vuelve inabordable para las familias debido a la complejidad de su cuidado, debido a los elevados costes que genera y debido a la escasez de ayuda pública existente para su abordaje, sólo una parte de los afectados son atendidos médica y socialmente. Lo que se puede hacer en el día a día es ocuparse de su prevención. Es posible, sí, atajar los primeros síntomas que surgen antes de que se desencadene la enfermedad y poner un tratamiento preventivo que la intente evitar. La prevención pasa por atender a los primeros signos de deterioro, atender a las primeras pérdidas de memoria porque cuando el deterioro cognitivo es leve es posible desviarlo de la demencia, sin embargo una vez que se ha desencadenado es imposible curarla, actualmente». Y añade, «a nivel social, el inconveniente fundamental con el que nos encontramos es que continuamos considerando que las pérdidas de memoria son propias del envejecimiento y por ello no es necesario atenderlas porque “es natural”, negando así de alguna forma la existencia de la demencia como afectación médica. Esta actitud abre más aún el campo a la demencia, no se atiende, se desencadena y la pérdida de memoria se convierte en demencia avanzada junto con las graves consecuencias económicas y emocionales que derivan de ella, tanto para el paciente como para la familia», concluye.

Fuente: https://sevilla.abc.es/sevilla/sevi-cada-vive-mas-somos-mas-longevos-y-alzheimer-ganando-terreno-201809202251_noticia.html

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