UNIDAD MÉDICO QUIRÚRGICA DE EPILEPSIA

En la unidad de epilepsia se identifican los problemas de cada paciente y se implementan las soluciones adecuadas mediante:

– Valoración sistematizada del paciente con trastornos paroxísticos por un neurólogo especializado en epilepsia.

–  Optimización del tratamiento con fármacos.

– Ensayos clínicos con fármacos antiepilépticos experimentales en los casos de epilepsias rebeldes a los tratamientos convencionales.

– Diagnóstico diferencial mediante vídeo-electroencefalograma.

– Evaluación para cirugía mediante la localización del foco epiléptico utilizando las técnicas pertinentes en cada caso (vídeo-electroencefalograma, estudio neuropsicológico, resonancia magnética, tomografía computarizada por emisión de fotón único y tomografía por emisión de positrones).

Para aproximarnos al estudio de la epilepsia contamos con diversas pruebas.

Electroencefalograma (EEG)

Un electroencefalograma (EEG) consiste en un registro de la actividad eléctrica de la corteza del cerebro. Se colocan electrodos en la superficie de la cabeza de tal forma que la actividad eléctrica pueda ser medida y registrada. Esta prueba se utiliza para evaluar la normalidad del cerebro y para diagnosticar determinados trastornos cerebrales.

¿En qué consiste esta prueba?
Simplemente se colocan electrodos en la superficie craneal, adheridos a veces mediante un pegamento biológico que se elimina de manera sencilla, para valorar la normalidad o diagnosticar determinados trastornos cerebrales, según el análisis de los patrones eléctricos. Puede realizarse mientras esté despierto o dormido.

¿Cuánto dura el estudio?
Entre 30 y 60 minutos.

¿Cuándo está indicada esta prueba?
– Pérdidas de conciencia.
– Caídas.
– Convulsiones.
– Mareos.
– Alteraciones del estado de conciencia.
– Depresión.
– Enfermedades degenerativas.
– Traumatismos craneoencefálicos.
– Enfermedades metabólicas.
– Anoxia cerebral.
– Otras enfermedades neurológicas con posible afectación de la corteza.
– Muerte cerebral.

¿Existen contraindicaciones para realizar la prueba?
No.

¿Es una prueba dolorosa?
No.

¿Es una prueba peligrosa?
No.

¿Qué es un EEG de sueño?
Dado que la actividad eléctrica del cerebro difiere dependiendo de que el registro se efectúe con la persona despierta o dormida, un EEG realizado mientras la persona duerme puede ser muy informativo, especialmente cuando se sospecha que pueda haber crisis epilépticas.

¿Necesita algún tipo de preparación?
-Lávese el pelo.
– No utilice laca, fijador, ni otros tipos de preparados para el cabello.
– No es necesario que modifique el horario normal de comidas.
– Puede continuar tomando los tratamientos que esté siguiendo, excepto si el médico responsable indica otra cosa.
– Si va a realizarse un EEG de sueño, es probable que se le indique que ha de dormir menos la noche anterior al estudio. Si no está ingresado, debe acudir a realizarse esta prueba acompañado de otra persona y sin conducir.

¿Cómo se realiza la prueba?
– El paciente se mantiene sentado en un sillón cómodo evitando moverse.
– Se utilizan electrodos de almohadilla o pegados con colodión, distribuidos uniformemente sobre el cuero cabelludo (sistema 10-20 completo).
– Se utiliza una derivación electrocardiográfica continua.
– En determinados momentos el técnico indica que permanezca con los ojos abiertos o cerrados.
– En otro período del estudio le solicitará que respire profundamente durante 3 minutos.
– El estudio también incluye la estimulación luminosa mediante un foco de luz intermitente.

¿Qué se hace después de la prueba?
En el caso de que los electrodos se hayan pegado con colodión, se utiliza acetona para disolver el pegamento, y dejar su cabello y su piel limpios.
Puede irse a su casa o realizar cualquier otra actividad si no está ingresado o volver a la habitación del hospital en el caso de que lo esté, salvo que el médico responsable le indique otra cosa. En el caso de que no haya dormido o haya dormido poco antes del estudio, debe volver a su casa acompañado de otra persona y sin conducir. Si quiere puede lavarse el pelo.
Recibirá un informe con los resultados del estudio.

Video-Electroencefalograma (Video-EEG o VEEG)

Un video-electroencefalograma consiste en un registro sincronizado de la actividad eléctrica de la corteza del cerebro y de imagen de video del paciente de forma continua. La valoración simultánea de estos registros permite relacionar alteraciones de la actividad eléctrica de la corteza del cerebro con determinados trastornos neurológicos caracterizados por alteraciones de la conciencia, del comportamiento o del movimiento. Además, este tipo de estudio permite registrar la actividad eléctrica de la corteza del cerebro de forma prolongada, con lo que aumentan considerablemente las posibilidades de detectar la posible existencia de alteraciones que no se detectan con otro tipo de estudios (ej. EEG).

¿En qué consiste esta prueba?
Es un tipo de electroencefalograma (EEG) más sofisticado. Se realiza con una unidad de registro de hasta 256 canales, con soporte digital en disco duro. Los movimientos del paciente son constantemente registrados mediante dos cámaras de vídeo con control remoto.
Los estudios son analizados en una unidad independiente de revisión, con lo cual se pueden evaluar los resultados sin interrumpir la grabación. Permite el estudio de la actividad eléctrica del cerebro visualizando simultáneamente lo que le está ocurriendo al paciente.
Ayuda a conocer determinados trastornos neurológicos de aparición episódica que el médico no suele poder valorar por su infrecuencia.

¿Cuánto dura el estudio?
La duración del estudio es variable. En determinados trastornos neurológicos puede ser suficiente una duración de 24 horas. Los estudios prolongados tienen una duración media de 3 a 5 días.

¿Cuándo está indicada esta prueba?
– Diagnóstico diferencial de episodios paroxísticos (pérdidas de conciencia, caídas, crisis epilépticas, confusión, cambios de comportamiento).
– Cuantificación de crisis epilépticas.
– Identificación de crisis epilépticas sutiles.
– Categorización del tipo de epilepsia.
– Determinación de la gravedad de las crisis epilépticas.
– Evaluación pre-quirúrgica de la zona epileptógena.

¿Existen contraindicaciones para realizar la prueba?
No.

¿Es una prueba dolorosa?
No.

¿Es una prueba peligrosa?
No, aunque en los casos que necesitamos registrar crisis y reducir medicación estas pueden ser de mayor intensidad a las habituales.

¿Necesita algún tipo de preparación?
– Lávese el pelo. No utilice laca, fijador, ni otros tipos de preparados para el cabello.
– No es necesario que modifique el horario normal de comidas.
– Puede continuar tomando los tratamientos que se estén siguiendo, excepto si el médico responsable indica otra cosa.
– Llevar ropa cómoda y ropa interior suficiente para los días que se tenga previsto que dure el estudio.
– Llevar ropa de dormir y útiles de aseo.
– Es conveniente llevar algún libro, revistas o un juego de mesa.
– Puede llevar un aparato de música que funcione con pilas.

¿Dónde se realiza la prueba?
En una unidad especializada de video-electroencefalografía que requiere ingreso hospitalario. Los estudios son analizados en una unidad independiente de revisión, con lo cual se pueden evaluar los resultados sin interrumpir la grabación.
La unidad está atendida ininterrumpidamente por un técnico enfermero de vídeo-EEG, con formación en epilepsia, en contacto directo con el paciente.
Un neurólogo especialista en epilepsia está localizado permanentemente.

¿Cómo se realiza la prueba?
El estudio se realiza en un espacio similar a una habitación de hospitalización normal. Se utilizan electrodos pegados con colodión, distribuidos uniformemente sobre el cuero cabelludo. Este pegamento se puede quitar y no produce daño permanente en el pelo.
Se utiliza una derivación electrocardiográfica continua y puede moverse libremente por toda la habitación e ir al cuarto de baño, aunque mientras dura el estudio no puede lavarse la cabeza.
El paciente está permanentemente vigilado mediante dos cámaras de vídeo con control remoto, ya que el enfermero técnico responsable de la unidad está en una habitación contigua y un neurólogo especialista revisa el registro diariamente. Se informa diariamente al paciente y/o familiares de los resultados del estudio.

¿Qué se hace después de la prueba?
Se despegan los electrodos utilizando acetona para disolver el pegamento y serán necesarios varios lavados para eliminar totalmente el pegamento del pelo.
Puede irse a su casa o realizar cualquier otra actividad si no está ingresado o volver a la habitación del hospital en el caso de que esté ingresado, salvo que el médico responsable le indique otra cosa. Si quiere puede lavarse el pelo.
Recibirá un informe con los resultados del estudio en la revisión en consultas.

El tratamiento de las epilepsias

Los últimos avances para tratar la epilepsia se centran en tres canales importantes:

            Los nuevos medicamentos:

Cada año aparecen nuevos fármacos para tratar a los enfermos resistentes que no acaban de solucionar la enfermedad.
Del 70% al 80 % de los enfermos toman medicamentos y hacen vida normal sin crisis. Existe un porcentaje bajo que puede suspender la medicación, pero la mayoría tiene que seguirla durante años o de por vida.

            La cirugía de la epilepsia:

Los avances de la neuroimagen, especialmente con la resonancia magnética convencional actual y con la resonancia magnética funcional, dan mayor información para localizar la zona epileptógena y definirla anatómicamente.
Entre un 20 y un 30 % de los casos, la epilepsia no puede ser tratada con medicamentos porque los enfermos continúan teniendo crisis. Estos enfermos son en los que la cirugía tiene su función.
Los riesgos puntuales de la cirugía son mucho menores que los riesgos acumulados por los accidentes o la muerte súbita de las crisis de una epilepsia cronificada sin respuesta a fármacos.

La genética que, a largo plazo, tiene unas posibilidades importantes para diagnosticar casos hasta ahora sin etiquetar.

La cirugía de la epilepsia, un avance importante

Un avance importante es la utilización de cirugía de la epilepsia en los casos en los que existe un área cerebral que mantiene la enfermedad, contra el tratamiento médico que no puede resolver la situación por sí mismo.
Las intervenciones se practican a los enfermos con una lesión estructural congénita o adquirida –como un tumor o una malformación vascular-, que comporta una actividad eléctrica excesiva como causa del problema. A través de la intervención se puede eliminar esta estructura que mantiene una mala evolución de la enfermedad.
La cirugía se desarrolló espectacularmente en los años 80, con la neuroimagen y la monitorización vídeo-EEG, que permitieron registrar los síntomas de la enfermedad y clasificar a los enfermos en grupos en cuanto a sus causas y sus tratamientos. El conocimiento meticuloso de los síntomas, a través de su registro en video, permite grandes avances en la solución del caso.

La Unidad de Cirugía de la Epilepsia del Centro de Neurología Avanzada (CNA) es de referencia nacional como centro integral en la investigación, diagnóstico y selección quirúrgica de la enfermedad, por su tecnología avanzada, así como por el alto grado de cualificación de sus profesionales médicos y de otros ámbitos sanitarios.
La Unidad está dirigida por el Dr. Rodríguez Uranga, neurólogo especializado en epilepsias de difícil control en todos los grupos de edad, y los neurocirujanos Oliver y Chocrón.
La Unidad desarrolla actividad asistencial e investigadora. La primera se ocupa del diagnóstico e investigación prequirúrgica de las epilepsias no controladas con fármacos, así como de la cirugía de la epilepsia y su seguimiento posterior. El objetivo de la evaluación prequirúrgica es identificar el área del cerebro responsable del origen de las crisis. A posteriori, a través de la intervención, se ofrecen buenos resultados en el control de las crisis y una baja o nula tasa de defectos neurológicos.
La cirugía de la epilepsia es de gran importancia en niños que, al estar en una situación de desarrollo, pueden sufrir un deterioro irreversible de sus capacidades cognitivas y por lo tanto tener un alto riesgo de padecer una disminución psíquica de forma definitiva. La cirugía puede permitir que la anterior situación no se dé y que incluso recuperen al máximo su situación cognitiva o psíquica, si ya habían iniciado un declive. El Centro de Neurología Avanzada (CNA) tiene, por su larga trayectoria en neuropediatría, especial interés en el tratamiento médico-quirúrgico de las epilepsias en estos niños.

Intervenciones realizadas

Los especialistas de la Unidad cuentan con una experiencia de más de 150 intervenciones de cirugía de la epilepsia desde el año 2004.
Los porcentajes de respuesta son muy altos.

  1. Más del 85 % de los pacientes con una epilepsia secundaria a una lesión cerebral están libres de crisis.
  2. El 79% de los pacientes con una epilepsia del lóbulo temporal, que es la más frecuentemente intervenida en las unidades, se encuentran libres de crisis.
  3. El 84% de las esclerosis mesiales temporales, que es la patología quirúrgica por excelencia, están libres de crisis.

En el resto de las epilepsias médicamente intratables se puede alcanzar el estado de libertad de crisis hasta en el 50%.
El Centro de Neurología Avanzada (CNA) dispone de un equipamiento, al mismo nivel que los mejores centros de EE.UU. y Europa, para el abordaje de estos casos.

Dotación de la Unidad

  1. Cuatro equipos, con posibilidad simultánea de trabajo, de monitorización vídeo – EEG con telemetría de 32/64 amplificadores, que permiten registros continuos (de 7 a 15 días) con electrodos no invasivos e invasivos y registro directo intraoperatorio.
  2. Uno de los equipos está diseñado especialmente para niños epilépticos.
  3. Potenciales evocados y test de funciones cerebrales para ser preservadas.
  4. Neuroimagen especializada de epilepsia: TC y RM.
  5. Organización de estudios de neuroimagen funcional metabólica con PET y de perfusión con SPECT que se realizan en centros externos.
  6. Test de lenguaje y lateralización hemisférica, mediante RM funcional y test de Wada.
  7. Determinaciones de laboratorio, que incluyen estudios farmacocinéticos y farmacodinámicos, para monitorización de fármacos antiepilépticos.
  8. Farmacia hospitalaria para ensayos clínicos de nuevos antiepilépticos.
  9. Evaluación neuropsicológica
  10. Consulta psiquiátrica si procede.
  11. Quirófano con todos los medios avanzados generales en cuanto a las instalaciones que garantizan asepsia, monitorización de todos los parámetros, ventilación mecánica y estado de relajación del paciente.
  12. Anestesia especializada en epilepsia.
  13. Dotación para microneurocirugía, cirugía estereotáctica y sistema de neuronavegación con imagen cerebral virtual tridimensional.
  14. Cobertura de urgencias, durante 24 horas los 365 días del año, para pacientes con epilepsia no controlada, estado de mal epiléptico, traumatismos, etc.
  15. Tratamientos alternativos como estimulación vagal y dieta cetogénica.