PSIQUIATRÍA INFANTO-JUVENIL

  1. Asistencia integral en la que se incida sobre el niño o adolescente.
  2. Se trabaja en continua colaboración con la familia y los profesores.

Patologías

Trastornos de déficit de atención con y sin hiperactividad

Muchas veces denominado por sus siglas TDAH. Es una condición neuropsicológica, que se manifiesta clínicamente desde la infancia, mediante un patrón que incluye tres síntomas cardinales:

  1. Hiperactividad,
  2. Dificultad para focalizar y mantener la atención de forma adecuada
  3. Impulsividad excesiva.

Puede afectar al rendimiento académico y evitar el logro de capacidades muy importantes en aspectos claves del desempeño de la vida de cualquier persona.
El diagnóstico no siempre es fácil ya que los síntomas principales son poco específicos y pueden expresarse con distintos niveles de gravedad.
En la consulta realizaremos una valoración psiquiátrica completa:

  1. Valoración neuropsicológica.
  2. Uso de escalas específicas de forma complementaria en determinados casos.
  3. Valoración de forma individual de inicio de tratamiento psicoterapéutico/psicofarmacológico.

Trastornos del espectro autista

Es una condición neurológica y del desarrollo que comienza en la niñez y dura toda la vida. Afecta a como una persona se comporta, interactúa con otros, se comunica y aprende. El proceso diagnóstico tiene así una gran importancia para la intervención.

En la consulta realizaremos una entrevista inicial semiestructurada tanto al paciente como a sus familiares. Ampliaremos información contactando, siempre que sea posible, con el entorno educativo del niño.  Usaremos escalas y baterías que pueden facilitar la sistematización y organización de la información observada. Valoraremos el potencial cognitivo del niño por parte de neuropsicología.

Problemas del estado de ánimo y ansiedad

 Los trastornos del estado de ánimo en niños y adolescentes son, en muchas ocasiones, la base de otros problemas del comportamiento como la agresividad o la impulsividad. Se caracterizan por la presencia de un estado de ánimo deprimido, visible por tristeza o irritabilidad, apatía, desmotivación o pérdida de interés por las actividades que antes le gustaban y sentimientos de culpa. Normalmente se identifican por los siguientes síntomas:

  1. Cambios en el apetito
  2. Modificación de los patrones de sueño
  3. Cansancio
  4. Dificultades de concentración
  5. Ideas de muerte.

Estos síntomas pueden ser más o menos intensos, y van acompañados de dificultades a nivel familiar, escolar y social.

En nuestra consulta valoraremos el cuadro clínico con entrevista psiquiátrica, e instauraremos tratamiento psicoterapeútico y/o farmacológico.

Síndrome de Gilles de la Tourette

Se trata de un síndrome que cuenta con la presencia necesaria de tics fonatorios o vocales y motores. Los tics son movimientos o sonidos rápidos, súbitos y estereoripados.

Tics fonatorios

  1. Pequeños carraspeos
  2. Aspirados nasales
  3. Gemidos o gruñidos.

Tics motores

  1. Parpadear
  2. Encogerse de hombros
  3. Patear
  4. Saltar

Dentro del espectro del síndrome muchas veces coexisten el TDAH, el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) o el trastorno de control de impulsos. La condición con frecuencia se hereda de padres a hijos.

No todos los tics se encuadran necesariamente en un síndrome de Gilles de la Tourette, muchas veces adoptan un patrón transitorio en la infancia y se resuelven espontáneamente en unos meses.

El diagnóstico suele ser clínico y solo raramente se requiere de alguna determinación analítica o de estudios de neuroimagen como la resonancia magnética. Los tratamientos van desde la psicoterapia cognitiva-conductual para control de los tics, a los fármacos para los tics, el TDAH o el TOC, o a la cirugía con estimulación cerebral profunda para controlar los tics o el TOC -en los casos mas rebeldes-.